La guitarra Española, Clásica y Flamenca, es el instrumento que más me interesa construir. No solo por su belleza y por el sonido encantador que el guitarrista puede producir con ella, sino también por la historia y la cultura que posee.

En mi taller construyo personalmente todas y cada una de las partes que componen la guitarra usando los cepillos, formones y limas que descansan colgados en la pared encima del banco de trabajo. Así pues, todo el instrumento está diseñado, construido y acabado en el mismo sitio y por la misma persona. Con mucho respeto por los materiales naturales que nos proporciona el mundo y mucha paciencia voy creando las guitarras, procurando obtener siempre la máxima calidad para que los clientes, músicos, puedan disfrutarlas mucho y hacerlas sonar lo mejor posible.

Me hace mucha gracia cuando mis guitarras, mis creaciones, viajan por el mundo junto a su dueño. Considero cada instrumento como un niño que ha nacido de mis manos y de mi alma, aunque el músico es el que lo cría y lo hace crecer, imprimiéndole su carácter propio y único.

Por una imparable curiosidad me resulta imposible limitarme a un único interés. Por eso siempre voy experimentando con otros instrumentos. Así fue como empecé con la construcción de cajones flamencos que sigo fabricando y mejorando cada día.

Experimento también con otros instrumentos de luthier y muchas otras disciplinas artísticas más.

Así, por ejemplo construyo cajones flamencos, los sigo haciendo y los sigo mejorando.